Fernando Ónega: "Sánchez hizo esta crisis de gobierno pensando en sí mismo"
Iván Redondo, como no es hombre de partido, siempre tuvo un pie fuera. No violo ninguna confidencia si ya puedo decir que hace meses le escuché que su futuro no estaba en La Moncloa. Esa disposición la conocía el presidente y se añadió una circunstancia: Sánchez empezó a sentirse incómodo al leer que Iván era el presidente real, que sin los diseños de Iván no era nada, que gobernaban los asesores, que todo en Moncloa era estrategia y otros detalles que mitificaban a Redondo y dejaban a Sánchez como un muñeco que hablaba por boca de un ventrílocuo.