Educar para un mundo pasado | Opinión
'Educar para un mundo pasado'Toni Galán La escuela disfruta de su merecido descanso. El curso ha sido complicado. Esfuerzos múltiples mejoraron lo muy difícil y lo convirtieron en posible. Se supieron gestionar dificultades y superar miedos, o esconderlos para que no se multiplicaran. Ese fue un mérito sobre todo del profesorado, artífice de la esperanza porque la profesión sigue siendo vocacional. ¡Quién suponía que se vería implicado en esos menesteres! El alumnado ha puesto mucho de su parte, adquiriendo hábitos que parecían imposibles. Las aulas ahora cerradas guardan vive...