¡Qué diferencia!
Me refiero a la que existe entre la conmemoración del sesquicentenario de la batalla de Carabobo y la reiterada burla que el régimen prodigó sobre el Campo durante el recién pasado bicentenario. De eso es que quiero conversar hoy. Empecemos por lo menos importante: a diferencia de 1971, cuando el gobierno puso en uso importantes obras de infraestructura, ahora lo que inauguró el régimen fue un adefesio horrible, un mamotreto que es un canto al mal gusto. Nada más. Para aquella conmemoración, Caldera tenía listos el distribuidor de tránsito de San Blas, en Valencia, y la autopi...