Vida, pasión y exilio de un mensajero del MIR clandestino
Acogió en su casa a Carmen Pereira y sus dos hijos cuando los militares los buscaban. Aquello bastó para que el próximo detenido fuera él. Este es apenas un retazo de la vida de un hombre que aprendió a «ser para los demás».
Source: paginasiete.bo