Cuatro helados y unas patatas - Diario de Ibiza
Cuatro helados, una bolsa de patatas y unas monedas. Este es el fastuoso botín del que apoderaron los migrantes que, el pasado domingo, desembarcaron en Cala Saona tras jugarse la vida y navegar a mar abierto en una destartalada patera. Cansados, famélicos, incrédulos por haber burlado a la muerte y completamente desorientados, forzaron la entrada de un comercio de playa y se apoderaron de unos helados y una bolsa de snacks. No sé como pudieron. Si cuando llego a casa después del trabajo no puedo evitar abrir la nevera porque sin una cerveza no soy persona, no me quiero ni imaginar el des...