Carta a Max, el padre de Samuel
Carta a Max, el padre de Samuel Querido Max Luiz: trato de ponerme en su piel, que es la primera obligación de un comentarista. Y no lo consigo, Max. Nadie puede meterse en la piel de un padre que perdió así a su hijo, ni en el de esa madre que no hay cuidado psicológico que la pueda consolar. Dígame, Max: ¿qué es lo que ve usted cuando cierra los ojos en su habitación? ¿Qué es lo que oye cuando se queda solo con sus pensamientos? No me lo diga, Max. No me lo diga tampoco usted, madre. Ven la sangre que su amiga vio salir de su boca. Oyen los golpes en la cara, los golpes en el pech...