Jesús te sigue mirando
Corazón de Jesús ha amado y sigue amando perpetuamente. Nunca se cansa de amar, de perdonar, de bendecir, de sanar, de salvar. Es un Corazón comprometido a tu salvación. Es totalmente fiel. Ama aún y a pesar de todo. Esa mirada de Jesús la sintió en su alma María Magdalena, que experimentó su amor misericordioso y por eso fue liberada de siete demonios. Fue la mirada tierna que sintió la Samaritana y que la hizo reconocer que él era el Mesías. Es la mirada que hizo levantarse de la mesa de los impuestos a Mateo y dejarlo todo por seguir a Jesús. Es la mirada que hizo que Ped...