Las ausencias­
Las ausencias Recorrer el desolado Bajo porteño en el tramo de Paseo Colon parece reflejo del alma de una ciudad que ya no existe. Salvo la manzana ocupada por el histórico colegio Otto Krause, entre las calles México y Chile, nada queda de esa hermosa avenida que abrió el horizonte de la ciudad desde mediados del siglo XIX, y supo albergar los jardines de la casa virreinal de Santiago de Liniers (donde paradójicamente funciona hoy la Dirección de Patrimonio del gobierno autónomo), el mágico Bar Unión, el Edifico Marconetti, contando hasta la pasada centuria con maravillosos e...