Luego de la estrepitosa caída del Frente de Todos en casi todo el país, una de las provincias donde el peronismo ganó -no holgadamente como estaba acostumbrado, aunque su piso era realmente muy alto siempre- por un margen de casi 20 puntos respecto al segundo; era muy esperada la palabra del gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, quien aprovechó un acto en el interior, para mostrar a sus candidatos y ratificar así el Modelo Formoseño. Y de paso, le pegó un palazo a la oposición y de rebote, la ligaron los porteños.