Avatares de una izquierda sin puntería en una civilización frenética
I Leo en alguna parte que la izquierda de los de abajo ha tomado buena nota de su reciente debacle electoral y del auge de la extrema derecha. Tras un examen concienzudo, sus influencers han llegado a la conclusión de que es necesario cambiar la “estrategia comunicativa” y apretar el cuchillo entre los dientes. Y es que la política, ya se sabe, no es sino comunicación, mercadotecnia electoral. Al grito de: “¡Que viene el fascismo!”, los progresistas tocan a arrebato y llaman a bajar al fango. Nada de dialogar educadamente con los representantes de la España ultra, como cuando ...