Hacia otra mentalidad
Hacia otra mentalidad 23/jul./21 Llamaron a su puerta e imaginó gente del servicio del hotel. Pero no. Era el cazador famoso que tapaba su cara hasta las cejas con las grandes solapas de una gabardina de color marrón. No le gustó para nada su visita y refunfuñó. No obstante, dominado por su temperamento pusilánime, le dejó entrar. -Me disculpará usted. Sé que no habrá pensado lo mejor de mí toda vez que salí corriendo como alma que lleva el diablo y sin darle explicaciones. Pero estoy seguro que si me da la oportunidad podrá entender mi situación.