. ¿A qué festejo colorido, alegre, impregnado de locura, nos sumergimos cuando leemos Las malas? ¿A los momentos más hermosos, más plenos, a los mejores e inolvidables recuerdos? ¿O a los oscuros, los prohibidos y retorcidos? ¿Los de las últimas horas y minutos: aquellos impregnados de restos e inmundicias, simple reflejo de una sociedad brutal? Este es el mundo de Camila, la que ofrece sacrificios. Un ritual que nos invita a adentrarnos y nos hipnotiza desde las primeras páginas, donde presenciamos, palpamos una ficción que se hace historia, un relato que se vuelve, y supo ser, vi...