Bajo el volcán - Diario de Ibiza
No queremos asumir que nuestras vidas, tan importantes, son apenas un segundo en la edad de la tierra, un suspiro, por eso seguimos edificando en los cauces secos de los ríos, porque, total, llevan así treinta años, y cuando llegan las riadas y el agua vuelve para exigir su curso natural, lamentamos la tragedia, sin aprender nada. No queremos comprender lo poco que somos, porque no es agradable restarse importancia, o más bien, quitársela del todo. Un volcán que lleva años inactivo despierta y nos coloca en nuestro sitio, en el eslabón de una cadena de la que creíamos tirar, sin darno...