Capítulo de la nueva novela de Gina Parody, Mujer amurallada - Música y Libros - Cultura
Virginia Woolf, Orlando Olga y yo nos diferenciábamos en el talento y en la disciplina. La talentosa era ella, la disciplinada era yo. Ella nació artista. Simona y Carmen nos proporcionaban plastilina de todos los colores para que jugáramos. Mientras Olga hacía un zoológico, que incluía leones, conejos, jirafas y hasta guacamayas, yo hacía culebritas que perseguían a todos sus animales. Cuando pintábamos, los cuadros de Olga eran de exposición, los míos no pasaban de la casa con montañas y el sol saliente. Recuerdo un día que, ya a punto de graduarnos en el colegio, nos pusieron ...