En los últimos días, tras la crecida del Ebro, alcaldes y responsables de diversas administraciones han vuelto a reclamar actuaciones como dragados y nuevas infraestructuras, culpando de los daños de la crecida a la normativa ambiental que protege los ríos. Sin embargo, WWF recuerda que, por naturaleza, los ríos tienden a ocupar su espacio y las zonas inundables siempre terminan inundándose. La normativa europea y española tiene suficientes herramientas para prevenir las inundaciones y proteger a las personas, respetando el funcionamiento de los ríos y dejándoles el espacio que nece...