Oficina del Español de Toni Cantó, con 75.000 euros al mes, y para –en firme competencia con Varsovia o Atenas, debe ser- convertir Madrid en la “capital europea del español”. El actor, flagelo de chiringuitos y colocados durante años, perseguidor de enchufes y despilfarros, se convertía de golpe en carne de memes y ejemplo de colocado. “El chiringuito soy yo”, intentó justificar horas después de que un político ‘de tacto y fino’ como el socialista Óscar Puente, alcalde de Valladolid y luminaria que se va a jugar al golf con su chófer en horas de trabajo o comparte...