Y así acabaron todos riéndose de mí, por Sergio Heredia
Lo reconozco, lector: en Tokio, los periodistas también hablamos del bidet. Nos reunimos en los ratos libres y nos decimos: –El baño japonés, un nuevo mundo... (…) –¿Qué sorpresa traes hoy? –le pregunto. Porque, a veces, converso con ella. Le pregunto: Lo pulso, y la tapa se levanta. Maldición. Otro botón enciende la calefacción y el bidet te calienta el trasero. Un compañero se quemó al sentarse. (…) Un bidet japonés y sus botones LV Llevo siete días en Tokio y aún intento familiarizarme con mi baño: el lavabo japonés es un libro escrito en japonÃ...
Source: lavanguardia.com