Toño del Río Justo Rodríguez Es domingo. El último domingo de un mayo que ha sido excesivo en lo climatológico. Tanto que a estas horas tempranas de la mañana parece que se ha quedado sin candela para atizar el astro que ha iluminado, y calentado, esta aventura en las dos jornadas anteriores. Han sido largas. Casi 50 kilómetros para acercar Logroño a Santo Domingo, con parada en Nájera, bajo un sol impío. Pero ahora el cielo está anubarrado y la temperatura es agradable, aunque no está de más algo de ropa liviana. La plaza del Santo luce...