“¡A usted se le va a activar una orden de arresto!”, fue la amenaza que recibió. Escobar señala que sintió temor porque estaba segura que no había hecho nada ilegal ni debía dinero. Los autores de la llamada le ofrecieron representación legal como una supuesta salida. “Le voy a dar el nombre del abogado, le voy a dar el número de teléfono, para que usted se comunique con el abogado”, fueron las instrucciones que recibió Escobar. “De ahí, le va a dar sus datos, y pagar un dinero, para que usted pueda estar libre y no la vayan a arrestar”.