La desidia se ha apoderado del jardín del Antiguo Hospital, situado entre la calle Guillem de Castro y la calle Hospital. Los grafitis llenan todo el espacio público y no se salvan de la pintura ni los bancos, ni la fachada del MuVIM, ni los accesos al parking y lo que es peor, ni las columnas del Antiguo Hospital renacentista que datan del siglo XVI. El dibujo de un pollito humanizado, de una especie de muñeco de nieve y hasta de un excremento han invadido estas columnas históricas que, junto con el edificio de la actual biblioteca,