La guerra perdida - Levante-EMV
Está por escribir una historia de las reacciones a los finales de las guerras. Habría de todo: humillación, heroica satisfacción, radicalización del derrotado y del victorioso, renacimiento de la razón, elogio de la nación o de la fe. No hay dos guerras iguales, no hay dos paces iguales. En definitiva, en cada guerra hay una paz y “otra cosa” agria, que alude a las ilusiones quemadas, a las traiciones, a la furia apenas contenida. La comprensión de una paz ganada al precio de la derrota y de una victoria ganada al precio de la muerte, se vuelve, cada vez, más oscura. Seguramente ...