Amy Winehouse: las alegrías de la tristeza
Opinión Amy Winehouse: las alegrías de la tristeza Aunque sea a través de una pantalla y con la conciencia de que ella ya no está, ver a Amy en mi monitor o en mi teléfono, diez años después de su partida gracias al Internet, me otorga un sentimiento indefinible. A Pamela Vargas Desde otras latitudes e inmerso en nuevos retos, los últimos diez años me parecen más lejanos de la cuenta. Transitar como un estudiante de doctorado dominicano en tierra norteamericana, provoca que el bachillerato en el país natal, la adolescencia, los primeros libros, aparezcan en mi memoria como la vida ...