La irreverente forma de mostrar la suavidad y muy eléctrica descartada realidad. Renuncio a la incomprensión de nuestro interior, mas no a la sin razón del corazón, con una tertulia almática de tu con tu, yo con yo. Público, no público; en la eternidad dormida, como ronquidos de aire con nariz pinochenta, que miente y miente, algo queda, eso dicen. Qué quiero decirte letanía de todo lo escudriñado con desequilibrio equilibrado, si amas la vida, no pierdas tiempo, el tiempo es de la que está hecha la misma. Noche de día, día de noche, me enmarañas con tus telarañas, alistándo...