Twittear La Nota se ha leido 265 veces. 33 en este Día. Se cuenta en el anecdotario político que Blas Urrea, seudónimo de Luis Cabrera, hizo una acotación. Había publicado un artículo en donde acusaba a un funcionario público de ser un sinvergüenza, un ratero; y en la réplica, el acusado reclama que le pruebe la acusación o que se retracte. La contrarréplica, fue sencilla: que lo acusaba de ser un ratero, no de un tonto. La inteligencia, vaya pues, enfocaba al mal. Hace varias décadas, aquí en Tamaulipas, escuche un caso parecido. Llegaron varios auditores a un municipio; el...