Pasó mucho tiempo desde el día en que Ferran Adrià quiso ser el Jacques Derrida de los pucheros y se apropió del enfoque filosófico deconstrucción para aplicarlo a la cocina. Originalmente el concepto se utilizó para comprender la relación entre un texto y su significado. A lo largo de su carrera, el filósofo francés de raíces argelinas tuvo tiempo para redefinirlo en varias ocasiones más. Adrià, a su vez, empleó el deconstructivismo para describir platos dentro de una nuevo orden culinario, de texturas, temperaturas y técnicas, respetando al mismo tiempo armonías preconcebidas...